Una perdida silenciosa...
miércoles, feb 18, 2026
Los humedales —manglares, marismas, pantanos, lagos y turberas— están desapareciendo a una velocidad que supera incluso la de los bosques. Aunque suelen verse como cuerpos de agua sin mucho interés, su papel es tan crítico que muchos científicos los llaman “los riñones del planeta”.
En ellos se filtra el agua, se controlan inundaciones, se almacena carbono y viven miles de especies que no pueden sobrevivir en ningún otro lugar. Pero hoy, ese sistema está al borde del colapso.
Estudios científicos sugieren que, desde el año 1700, una parte muy significativa de los humedales originales del planeta ha desaparecido debido a actividades humanas, con estimaciones que superan el 80 % cuando se comparan áreas históricas con la actualidad.
Esta amenaza es el resultado de varias presiones acumuladas.
Nuestro país no es la excepción. De los 142 sitios Ramsar en México, varios están catalogados como “en riesgo” por:
Se estima que México ha perdido al menos 62 % de sus humedales costeros en los últimos 50 años.La restauración es posible. Programas en Yucatán, Veracruz y Sinaloa han demostrado que un humedal puede recuperarse si se restablece el flujo del agua y se detienen las presiones humanas.
Pero el reto es enorme, el mundo necesitaría triplicar las acciones actuales para frenar la tendencia antes de 2050.La pérdida ya está ocurriendo. Lo que está en juego es si reaccionaremos a tiempo.